25 julio 2012

En la playa

Por: Falcón

La semana pasada prometí escribirles algo de mi viaje a la playa. Con un grupo de amigos conseguimos una “Suburban”, llenamos el tanque de Magna verde, compramos agua embotellada, cacahuates, cervezas, limón, sonrisas y un poco de sal. Rumbo a la costa.

Todos los que vivimos en esta Zona del Lerma, en el bajío, en la meseta, en el valle, en el centro del país tenemos la playa como un lugar desconocido. Al menos para mí la playa fue un misterio hasta los 18 años, cuando después de un trayecto de casi toda una noche, bajé muy de madrugada del bus, a un clima que nunca había sentido: atmosfera saturada, pesada, como si en la playa afluyeran los sueños de la montaña, los recuerdos del continente. Un sonido grave, como potencia que arrolla, que muerde, pero que al final solo cobija, abraza, cubre esta orilla, la orilla de la playa: es el mar. Aquella vez, quizá por ser la primera, -hoy lo digo a la distancia-, no disfruté como hubiera querido. ¡Era mi primera vez en la playa!, sí, me metí con recelo a un mar encrespado, revuelto, sucio; corrí por la arena, me sepulté en ella... hice castillos, todos se cayeron.

La playa te otorga inmensidad y pequeñez, la playa es límite y omnipotencia, barrera y libertad, fin y principio, dolor y nostalgia, recuerdo, esperanza, lágrima con sal. La playa es cangrejo, caracol, almeja, concha; la playa es reflejo, nunca nítido ni diáfano, siempre distorsionado, difuso. La playa es olvido momentáneo, mentira adyacente, es borrón y cuenta nueva. La playa es Babel, es Sodoma, es Macondo, es Comala, es París, Estambul. La playa es miedo, es cobardía, arrogancia, simpatía; es euforia, grito, gozo; pero también es escoria, hito, rebozo. La playa es distinción, “gran turismo”, “5 estrellas”, “all inclusive”; es servicio, trabajo, lo más común. Playa es bañador, bloqueador, sandalias, lentes; cerveza, tequila, vodka.

En México tenemos playas hermosas. Manzanillo: mi Eva y mi serpiente; Cancún: azul y transparente; Vallarta: huichol enamorada; Ixtapa: mi reina del Pacífico; Caleta: que muerdes, robas, matas; Cabo san Lucas: imponente como gran ballena; Tulum: mirador al pasado y al infinito de la serpiente; Veracruz: aún resuenan los cañonazos de historia patria; Rosarito: tan fría e impersonal; Maruata: dormilona nativa; Huatulco: hermosa desconocida…

Hay cientos de playas por todo México, por pobre que seas no te pierdas de esa riqueza, has un esfuerzo, ahorra, guarda, prívate, pero antes de que caiga la luna ve a la playa, antes de que muera la noche ve a la playa; antes de que baje la marea, antes de que se borren de la arena mis huellas, antes de que suelte un coco la palmera, antes de que arruine otro gran hotel nuestra ribera, antes de que se venga abajo mi castillo, antes de que llegue de ese lado un cocodrilo, antes de que muerda al el tiburón a ese “güerillo”, antes de que mi guitarra ante el calor ceda al destino, antes de la tarde y los mosquillos, antes que se acaben las sonrisas a los niños… ve a la playa.

No hay comentarios:

FELICIDADES PRIMERA PRESIDENTA DE MÉXICO